HIDDEN arts / vol 8 - 2026 / Páginas 25 - 31 / ISSN: 2603-8749 / ISSN INTERNET: 3020-335X /

Depósito Legal: M-5647-2018

Recibido: 10/10/2025. Aceptado: 18/12/2025. Publicado en mayo de 2026

Para citar este trabajo: García Delgado, J.M. (2026). Reconstrucción histórica del Ballet Folklórico Nacional

de  España.  HIDDEN  arts,8.   25  -  31          https://doi.org/10.5281/zenodo.20492524                    


RECONSTRUCCIÓN HISTÓRICA DEL BALLET FOLKLÓRICO NACIONAL DE ESPAÑA: FRAGMENTOS DE UNA HISTORIA OLVIDADA RECUPERADOS A TRAVÉS DE LA PRENSA


Historical reconstruction of Spain's National Folk Ballet: Fragments of a forgotten history recovered through the press


JOSÉ MANUEL GARCÍA DELGADO

Escuela Internacional de Doctorado Universidad Rey Juan Carlos, España josemanuel.garcia@alicialonso.org

https://orcid.org/0009-0001-7380-2720



PALABRAS CLAVE


Danza; Folklore; Patrimonio; Tradición; Prensa

RESUMEN


Este artículo tiene como finalidad reconstruir la historia del Ballet Folklórico Nacional de España, que fue una institución efímera existente entre 1974 y 1975, cuya memoria ha quedado fragmentada y prácticamente omitida de las narraciones sobre la danza española. Ante la inexistencia de archivos institucionales y de documentación oficial accesible, la investigación se apoya principalmente en fuentes hemerográficas, tanto digitales como físicas. A través de su análisis, se identifican los orígenes, repertorios, intérpretes, coreógrafos y las causas de diso-lución del ballet. Labor que ha resultado ardua debido a la existencia en España de una insufi-ciente cultura periodística y de investigación académica en torno a la danza. Mas allá de reconstruir los hechos, este trabajo reivindica la necesidad de una mayor implicación institucio-nal, académica y también mediática hacia el patrimonio coreográfico y balletístico español.




KEYWORDS


Dance; Folklore; Heritage; Tradition; Press

ABSTRACT


The purpose of this article is to reconstruct the history of the National Folk Ballet of Spain, a short-lived institution that existed between 1974 and 1975, whose memory has been fragmented and practically omitted from narratives about Spanish dance. Given the lack of institutional archi-ves and accessible official documentation, the research is based mainly on newspaper sources, both digital and physical. Through their analysis, the origins, repertoires, performers, choreogra-phers and reasons for the ballet's dissolution are identified. This has been an arduous task due to the existence in Spain of an insufficient culture of journalism and academic research on dance. Beyond reconstructing the facts, this work calls for greater institutional, academic and media involvement in Spanish choreographic and ballet heritage.


>25<

Reconstrucción histórica del Ballet Folklórico Nacional de España: Fragmentos de una Historia Olvidada Recuperados a través de la Prensa

JOSÉ MANUEL GARCÍA DELGADO


1.- Introducción


El valor cultural, simbólico e identitario de la danza está ampliamente recono-cido a nivel mundial. Prueba de ello, es la acreditación que recibe por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que la declara Patrimonio Cultural Inmaterial manifestado a través de las artes del espectáculo. En este mismo sentido, la danza tradicional o folklórica, que es una expresión genuina del pueblo, ha sido igualmente reco-nocida por dicha organización en el mismo epígrafe patrimonial, que en este caso es manifestada a través de los usos sociales, rituales y festivos. Su recu-peración, preservación, estudio y difusión, se convierten en un compromiso no solo artístico, sino también histórico, además de en una obligación de todos los estados miembros adheridos a la entidad, que, según la convención celebrada en Paris en diciembre de 2003, deben “adoptar las medidas necesarias para garantizar la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial presente en su terri-torio” (UNESCO, 2003, pág. 5). Asimismo, según recoge el documento de reco-mendaciones para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de 1989, se debe impulsar la investigación científica, así como la sensibilización de la pobla-ción respecto del valor de la cultura tradicional mediante la difusión cultural por medios de comunicación de masas que faciliten informaciones adecuadas sobre las tradiciones culturales (UNESCO, 1989). En este sentido cabe desta-car que el gobierno de España, a través del Ministerio de Cultura y Deporte, ha incoado expediente para declarar a la danza española (Danza Tradicional, Escuela Bolera, Baile Flamenco y Danza Estilizada) como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial (BOE, 2018).


A pesar de la importancia de este arte y de la relevancia de la danza española, por su singularidad, variedad y riqueza, en España parece que existe una pre-ocupante ausencia de práctica periodística que documente y fomente la danza como elemento cultural fundamental. El escaso reconocimiento y atención que le presta la prensa a la danza en nuestro país, se ve reflejado en una investiga-ción realizada en la Universidad Miguel Hernández de Elche, en el año 2017, que estudia el espacio dedicado a la misma dentro de la sección cultural del dia-rio generalista más vendido nacionalmente, como es el periódico “El País”, donde se concluye, que entre todas las noticias culturales publicadas por dicho diario, la danza ocupa solo el 1,57% del total de las mismas, frente al 27,40% que ocupa la música, que es el tema que más concurre en esta sección (Fernández Serrano, 2017). Del mismo modo, existe una carencia tan significa-tiva de publicaciones especializadas en danza, que es imposible con las exis-tentes hasta el momento, y con las nuevas que afortunadamente van surgiendo desde el cambio educativo implantado por la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) en 1990, poder formar una panorámi-ca histórica de la evolución de la danza. Aunque el dato positivo, es que al menos dentro de este ámbito existe una cierta continuidad (Elvira Esteban, 2015).


Partiendo de esta doble realidad, por un lado, la danza como arte escénico y práctica social reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial, y por otro, la preocupante carencia de interés periodístico y de una prensa especializada, el presente artículo se propone reconstruir la casi olvidada historia del Ballet Folklórico Nacional de España, recuperando y unificando la memoria de un

episodio artístico, a la vez que se pone de mani-fiesto la necesidad de la existencia de una voluntad institucional que, 50 años después de la desaparición de la formación, corrija está pér-dida que ha provocado la desatención del alto valor patrimonial folklórico-dancístico que ate-sora nuestro país.


2.- Orígenes, Evolución y Disolución del Ballet Folklórico Nacional. 1974-1975

Todo comienzo responde a una motivación concreta, ya sea una necesidad artística, social o incluso personal que impulsa su existencia. La creación del Ballet Folklórico Nacional de España no fue una excepción, su nacimiento estuvo determinado por una causa concreta, tal y como lo expresa quien fuera la primera figura femenina de la compañía, la bailarina, maestra y coreógrafa María Rosa , en una entrevista para el diario “ABC” donde señala el siguiente motivo como causa de su origen: la necesidad de llenar un vacío fundamental como es la representación danzada de la cultura española. Y asegura también, que este proyecto propone profundizar en el folklore de todas las regiones del país, del norte al sur y del este al oeste, con el compromiso de preservarlo en su forma más auténtica y fiel a sus raíces (Laborda, 1975a). Ella misma asegura también que su creación tiene la misión de proteger el folklore de los fre-cuentes atropellos artísticos cometidos contra él, pues resulta mucho más sencillo falsificarlo y transformarlo en un espectáculo superficial y sensacionalista, que investigar sus raíces, adentrarse en las fuentes originales y difundir la verdadera riqueza dancística de todas las regio-nes españolas, y no únicamente la andaluza (Laborda, 1975b).


El ballet fue oficialmente constituido el 22 de diciembre de 1974 (Laborda, 1975b), por la Delegación de Cultura del Movimiento (Nota 2), en respuesta a la necesidad de crear una escuela permanente de danza española que ofreciera unas garantías de profesionalidad adecuadas (Reseña ABC, 1975a). El proyecto para su implantación estaba incluido dentro del

IV plan de desarrollo y respaldado por la Delegación Nacional de Cultura y la Secretaría Nacional del Movimiento (Adame, 1975), plan que abarcaba el quinquenio 75-79, y que final-mente no llegó a materializarse debido al momento político que se vivía durante la transi-ción hacia la democracia (Menendez Seoane, 2007), y contaba con un presupuesto de 24 millones de pesetas (Laborda, 1976a). Los trá-mites y gestiones de la compañía se realizaban a través de la gerencia de esta, que estaba situada en las oficinas de la calle Marqués de Monasterio N.º 3 (Concurso para provisión, 1975). La configuración directiva se conformó con el nombramiento de Pilar López (Nota 3) como coordinadora, María Rosa como primera figura, Pedro Azorín (Nota 4), Juanjo Linares (Nota 5), Ignacio Iñaki, Juan Quintero (Nota 6) y Victoria Eugenia (Nota 7) como coreógrafos, Salvador Ruiz de Luna como músico folklorista y el Maestro Marco como director musical.

>26<


Contando además con la colaboración especial como asesoras con la Sección Femenina (Nota 9) de la Secretaria General del Movimiento y sus Coros y Danzas (Laborda, 1975a) (Nota 10). En cuanto a los integrantes, la idea inicial era que hubiera una plantilla de 17 parejas de bailarines, cinco guitarristas, tres cantaores y ocho profesores de orquesta (Adame, 1975).


Fig. 1. Reseña sobre la Creación del Ballet. Extraído del Diario de Burgos, pág. 11 (26 marzo 1975)


Aunque desconocemos en qué momento exacto se comenzaron los trámites para formar las filas de intérpretes, el primer documento encontrado sobre esta cuestión, es un anuncio publicado el día 31 de enero de 1975, en el “Diario Pueblo”, en el que se especifica que se abre el concurso para la provi-sión de plazas del recientemente creado Ballet Folklórico Nacional, y que para poder concurrir se deben cumplir las condiciones siguientes: Los aspirantes debían ser de nacionalidad española, tener entre 18 y 30 años de edad, una estatura mínima de 1,60 m para las mujeres, y para los hombres 1,75 m, así como poseer formación o experiencia suficiente que permitiera superar la correspondiente prueba selectiva (Convocatoria, 1975).


Fig. 2. Convocatoria concurso. Extraído del Diario Pueblo, pág. 23 (31 enero 1975)


>27<

La configuración completa del elenco no se ha podido localizar al completo a pesar de la exhaus-tiva búsqueda y análisis realizado en la prensa de la época. Una vez más, solo contamos con lo que María Rosa, la primera bailarina de la formación, nos revela en una entrevista, en esta ocasión, al periodista Serafín Adame del Diario “Pueblo”, donde explica que ella es la primera figura perma-nente y que conjuntamente a ella, forman parte del elenco femenino Cristina Hernando, Conchita España, Marina Vázquez, Lina y Carmen María. La parte masculina estaba formada por Eduardo Montero, Jorge Luis y dos personas más que no nombra porque en la fecha de la entrevista aun no estaba cerrada su contratación. Asimismo, la inten-ción de la compañía era poder contar en su momento con artistas invitados de la talla de Pilar López, Mariemma (Nota 11), Matilde Corrales (Nota 12), Antonio Ruiz (Nota 13), Antonio Gades (Nota 14) o Luisillo (Nota 15) entre otros (Adame, 1975). Por otro lado, El cuerpo de maestros estu vo formado por Juana Taff (Nota 16) , encargada de la enseñanza de la danza clásica,Victoria Eugenia “Bety”, impartía clásico español, Pedro Azorín, especialista en jota y Juanjo Linares, dan-zas regionales. Conviene destacar que, con la excepción de Juana Taff, todos ellos también des-empeñaban funciones coreográficas tal y como se ha explicado anteriormente (Adame, 1975). Para completar la plantilla contaron en sastrería y deco-rados con Emilio Burgos, Víctor María Cortezo y Rafael Richat, que crearon más de 200 vestidos para la puesta en escena de la compañía (Laborda, 1975a) en los que se invirtió la cantidad de tres millones de pesetas (Laborda, 1976b). Aunque no hemos podido corroborar la fecha exac-ta de las audiciones, si sabemos que, en febrero de 1975 comenzaron los primeros ensayos que, según la primera figura de la formación, se efectua-ron durante jornadas agotadoras para que estuvie-se todo preparado para el verano (Laborda, 1975a).


Una vez puesta en marcha la maquinaria tanto administrativa como artística, se comenzó con la creación del primer programa, el cual, constaba de dos partes bien diferenciadas, una primera, dedi-cada exclusivamente a las danzas regionales españolas, y una segunda, enfocada en la evolu-ción de la escuela bolera desde la zarabanda hasta la actualidad. El apartado del baile tradicional con-taba con la interpretación de danzas catalanas, vascas, canarias, gallegas, castellanas y aragone-sas, todas ellas sobre música del Maestro folkloris-ta Salvador Ruiz de Luna (Laborda, 1975a), en el caso del apartado bolero, no podemos hacer un relato concreto porque no constan las coreografías en ninguno de los documentos periodísticos encontrados en esta investigación, teniendo solo una única referencia que concreta que las piezas que se crearon fueron totalmente originales e inéditas, añadiendo que en ellas se exploraban gran parte de rincones de Andalucía (Laborda, 1975a). Este último dato, resulta confuso, porque no se especifica si se refiere al flamenco, dando a entender que también se interpretaba en la segun-da parte, o por el contrario, se trata solo de una referencia en plano general sobre danzas andalu-zas tradicionales.

La fecha del comienzo de las funciones y actuaciones del Ballet Folklórico Nacional de España está rodeada de una cierta confu-sión documental, debido a que las noticias publicadas en la pren-sa difieren entre sí ofreciendo relatos contradictorios. El primer documento hemerográfico encontrado al respecto con fecha de 15 de abril de 1975, indica que el debut estaba previsto para los primeros días del mes de junio de dicho año, aunque añade la posibilidad de retrasarlo hasta la segunda quincena (Adame, 1975). Por el contrario, una segunda fuente, afirma que las fun-ciones comenzaron en el mes de mayo (Laborda, 1976b), lo que sugiere que la primera representación debió tener lugar en una fecha indeterminada entre los meses de mayo y junio. Sobre el teatro del debut, no se ha encontrado ninguna evidencia docu-mental que nos permita establecer el lugar concreto de dicho estreno, pero lo que sí parece seguro es que fue en la zona norte de nuestro país, probablemente en la ciudad de Santander (Laborda, 1975a) . Tampoco existe mucho material sobre la acep-tación de la compañía artística por parte del público, aunque por lo hallado parece que fue muy bien acogido: «Ante el triunfo alcanzado el único día previsto de actuación, el Ballet Folklórico Nacional, que encabeza María Rosa, tuvo que repetir su interven-ción al día siguiente en Hinojosa del Duque» (Reseña ABC, 1975b, pág. 45). Hecho que ya presentía María Rosa que aseve-raba lo siguiente al preguntarle sobre si el espectáculo sorpren-derá: «¡Puedo asegurarlo!, A nosotros mismos nos sorprende, según profundizamos a través de las provincias, la inmensa riqueza oculta, a punto de desaparecer, y que nos aprestamos a salvar y poner de relieve» (Adame, 1975, pág. 30).



Figura 3. Reseña sobre la actuación del BFN. Extraída del Diario ABC, pág. 45

(10 septiembre 1975)


Tras un verano de intenso trabajo y por lo que se intuye al leer la reseña, lleno de éxitos, el ballet es paralizado de forma provi-sional en el mes de octubre y posteriormente disuelto según cons-ta en un artículo del “ABC” firmado por el señor Ángel Laborda, el

12 de abril de 1976, donde desafortunadamente no consta la fecha del cese de la actividad definitiva (Laborda, 1976b). La orden fue dada por la Delegada Nacional de Cultura del Movimiento, que en ese momento era la señora Doña Carmen Llorca (Nota 17) , motivada al parecer por una cuestión económi-ca (Laborda, 1976a). De dicho artículo rescatamos unas declara-ciones de la primera figura al conocerse el cierre de la compañía:

«Creo que se había conseguido, nos dice María Rosa, después de una meticulosa preparación, un ballet digno de ser llamado nacional. Se habían cuidado todos los detalles, comenzando con un vestuario que había costado tres millones de pesetas» y añade: «Y era solo un detalle de lo que fue un gran espectáculo de danza» (Laborda, 1976b, pág. 59) que finalmente fue cedido a Sección Femenina (Laborda, 1976b).

Fig. 4. Noticia disolución BFM. Extraída del Diario ABC, pág. 59 (12 abril 1976)

  1. Objetivos

    El objetivo general de esta investigación es reconstruir la his-toria del Ballet Folklórico Nacional de España a partir de las limi-tadas fuentes hemerográficas existentes y agruparlas en un solo documento que haga más fácil y accesible futuras consul-tas y estudios. De este modo, se busca identificar sus orígenes, repertorios, intérpretes y coreógrafos. Finalmente, este trabajo aspira a contribuir a la reconstrucción de esta importante parte de la historia de la danza española, reivindicando la necesidad de una mayor atención periodística, académica e institucional, a la vez que pretende ser un punto de partida para que futuros estudios aborden de manera rigurosa la recuperación documen-tal y biográfica de la danza en el contexto nacional.


  2. Metodología

    El procedimiento metodológico está enmarcado dentro de un enfoque histórico - descriptivo y cualitativo. Dado que no existe un archivo institucional centralizado ni tampoco se conocen fuentes oficiales completas, se ha recurrido al estudio y análisis de fuentes hemerográficas tanto digitales como físicas, las cua-les constituyen la base de datos principales de recopilación de información.


    Debido a la naturaleza fragmentada de las fuentes, se ha optado por organizar el relato narrativo de la investigación a par-tir de una lógica histórica en lugar de seguir el orden temporal de aparición de las noticias periodísticas. Esta decisión respon-de al objeto de dar coherencia a dicho relato para que sea com-prensible y con rigor documental.


    >28<



  3. Análisis y Discusión de los Hallazgos

    El estudio de las fuentes hemerográficas que hemos recopilado nos permite reconstruir de forma parcial y segmentada la trayectoria histó-rica del Ballet Folklórico Nacional, pero conviene señalar que hasta ahora no se dispone o al menos no se han encontrado publicaciones de estudios previos, lo que nos impide establecer comparaciones con otras perspectivas académicas. A esto se añade la escasez de publi-caciones periodísticas halladas, que se han visto reducidas exclusiva-mente a los artículos de solo dos periodistas que trabajaron para dos diarios distintos, pero que, gracias a su labor, al menos se ha podido rescatar una parte del legado de esta compañía de danza. En total, solo se han localizado cinco artículos de cierta extensión, todos ellos entrevistas a la primera figura, María Rosa, cuatro publicados en el Diario ABC y uno en el Diario Pueblo, que hemos podido complemen-tar con cuatro breves reseñas dispersas entre ambos periódicos, el Diario Mediterráneo y el Diario de Burgos.


    Mas que ofrecer una cronología exhaustiva, cosa que ha resultado imposible debido a las lagunas documentales, nuestro trabajo ha con-sistido en poner en orden los datos disponibles para que nos ayuden a entender las circunstancias artísticas e institucionales que rodearon la existencia del ballet y crear un relato descriptivo lo más preciso posi-ble.


    En referencia al análisis de los artículos, el resultado nos revela que todos consisten, en breves entrevistas a su primera bailarina sin que en esencia se profundice en los aspectos relevantes. Aun así, los datos ofrecidos, aunque son significativos, resultan algo superficiales debido a que por ejemplo no se especifican fechas concretas del estre-no ni nombres de los teatros donde se llevaron a cabo, y además la información es difusa en referencia a la ciudad del debut, así como tampoco existen menciones claras sobre las fechas de suspensión de la actividad o del cierre definitivo de la compañía. Del mismo modo, en lo relativo al equipo directivo y artístico, no se ha podido localizar nin-gún documento que proporcione una lista completa de integrantes; los nombres que se han podido recuperar han sido recopilados combinan-do información entre distintos artículos. En la misma línea nos encon-tramos con que las menciones al repertorio son igualmente limitadas. Sobre la primera parte del espectáculo, únicamente se mencionan las regiones de origen de las danzas que se interpretan, sin indicar el número de piezas concretas por región ni cuales. Sobre la segunda parte, únicamente se señala que su contenido abarca una evolución de la escuela bolera, pero no se precisan la cantidad de coreografías ni se encuentran datos que permitan perfilar al menos de cuales se tra-tan. A pesar de estas limitaciones, estos artículos han resultado funda-mentales para establecer, aunque sea de manera sesgada, una crono-logía temporal de la formación.


    El presente trabajo ha sido concebido desde una perspectiva delibe-radamente apolítica, pero, a pesar de ello, resulta difícil desligar por completo el final de la compañía de la situación política existente en nuestro país en aquel momento. Por tanto, esperamos que esto fuera así y dicha circunstancia no tuviera relación alguna con su desapari-ción. Según se desprende de la investigación, la disolución del Ballet Folklórico Nacional de España, se produjo aparentemente por proble-mas económicos, aunque en algunas reseñas publicadas se señala que «En España proliferan los grupos y grandes compañías de este género debidos a la iniciativa privada, pero este es el primer ballet fol-klórico profesional dependiente enteramente de un organismo de la administración» (Reseña Diario de Burgos, 1975, pág. 11), y también en (Reseña ABC, 1975a, pág. 55), que se puede ver en la figura uno de este artículo. Este dato abre la posibilidad de interpretar que la abundancia de agrupaciones privadas de danza folklórica española pudo haber contribuido indirectamente a la desaparición de la agrupa-ción dancística


    >29<

    No disponemos de documentación que confirme esta suposición, pero la coincidencia en el tiempo entre la gran cantidad de compañías privadas y el fin del ballet sugiere que los factores económicos men-cionados en esta investigación se posicionaron por encima de los estrictamente artísticos. A ello podemos sumarle un factor adicional, a nuestro juicio de peso, y es que anteriormente, en 1973, el Ministerio de Información y Turismo convierte al Ballet Español Antología en una compañía independiente del Teatro de la Zarzuela, cambiando de nombre en 1974 por el de Ballet Folklórico Festivales de España, y que pos-teriormente al año siguiente, en 1975, vuelve a cam-biar su denominación por la de Ballet Nacional Festivales de España. Esta formación, que igualmente estaba financiada por la administración contaba ini-cialmente con un elenco significativamente más redu-cido, seis parejas, más otra de bailarines principales. Con el cambio de denominación en el año 75, la plan-tilla se amplió a 22 bailarines (Buzón Ruiz, 2024), aun así, el número de integrantes continuaba siendo menor que el del Ballet Folklórico Nacional, lo que implicaba un coste inferior que el de la formación que estamos estudiando. Los dos ballets convivieron durante un mismo periodo de tiempo, ambas circuns-tancias pudieron generar una inevitable comparación por parte de la administración y hacer que considera-sen innecesaria la continuidad del Ballet Folklórico Nacional, que disponía de una estructura más amplia y costosa. Cabe señalar, que la afirmación recogida en las reseñas mencionadas anteriormente y que según las cuales el Ballet folklórico Nacional era el pri-mer conjunto profesional dependiente de la adminis-tración, no es del todo cierta, ya que el Ballet Folklórico Festivales de España, había sido creado dos años antes y también estaba financiado por la administración.


  4. Conclusiones

La reconstrucción de la trayectoria del Ballet Folklórico Nacional, institución cuya vida artística fue tan efímera como significativa dentro de la historia de la danza española, ha representado un desafío nota-ble. La investigación se ha enfrentado a limitaciones derivadas de la falta de documentación, lo que nos ha exigido un análisis minucioso y concienzudo, además de una interpretación meticulosa de los pocos docu-mentos encontrados en la prensa de la época que atestiguan la existencia de la compañía folklórica.


En este sentido, la primera conclusión relevante que puede extraerse del presente estudio que tiene como propósito rescatar y reconstruir la historia de la enti-dad dancística, es que apenas existen documentos periodísticos que permitan contextualizar con preci-sión la historia del Ballet Folklórico Nacional de España, lo que ha derivado en una reconstrucción fragmentada de esta. Dicha escasez de fuentes perio-dísticas podría estar relacionada, al menos en parte, con el contexto político que se vivía en España en la década de los años 70 del siglo pasado, en el que posiblemente las prioridades mediáticas estaban más centradas en otros ámbitos de información que no eran precisamente el cultural. Afortunadamente, aun-que escasas, dichas fuentes nos han permitido cons-truir una biografía básica de la compañía.


Otro aspecto destacable, es que la motivación que impulsó la creación del ballet no resulta del todo clara, debido que a este respecto las fuentes con-sultadas ofrecen interpretaciones diferentes sobre sus propósitos. Estas intencionalidades, aunque en apariencia compatibles, responden a enfoques con-ceptualmente distintos. Por un lado, estaría el pro-pósito de preservar el folklore y cubrir un vacío artís-tico existente, mientras que, por otro, la necesidad de crear una escuela de de danza española con garantías fiables de calidad.


En cuanto a el encuadre temporal de la vida efec-tiva del ballet, los datos obtenidos nos permiten úni-camente establecer un marco aproximado. Se tiene constancia documental de que la compañía fue cre-ada oficialmente el 22 de diciembre de 1974 por la Delegación de Cultura del Movimiento, aunque no se ha localizado la fecha exacta de su primera fun-ción. Los artículos periodísticos señalan que fue en una fecha indeterminada entre los meses de mayo y junio de 1975, mientras que la última actuación pudo haber tenido lugar en octubre de ese mismo año, momento en el que se ordenó la paralización provisional de su actividad. En cuanto a su disolu-ción definitiva, tampoco se ha hallado documenta-ción que aporte una fecha concreta, y la primera referencia periodística que la menciona datada en abril de 1976, se limita a confirmar que el cierre de la compañía ya estaba consumado, sin precisar cuando tuvo lugar. Con los datos recabados, pode-mos afirmar que el ballet tuvo una vida de apenas 10 meses.


En relación con la calidad artística, los datos dis-ponibles no son del todo específicos. Por lo que se desprende de la investigación y como es lógico, dada la breve duración de la compañía, esta solo contó con un único programa artístico que constitu-yó la base de todas sus actuaciones. Dicho progra-ma contaba con una primera parte bastante extensa dedicada a las danzas tradicionales de diversas regiones españolas, concretamente de seis de ellas, principalmente del norte de la península y del archipiélago canario, pero sin especificar cuantas, y cuales eran, y una segunda parte, centrada en la evolución de la escuela bolera, que al igual que en la primera parte no hemos podido identificar. Según las criticas periodísticas halladas, la calidad del espectáculo y la aceptación del público debieron ser notables. Seguramente esto se debe a la calidad de los integrantes, coreógrafos y bailarines de alto nivel y reconocido prestigio, con los que contaba la compañía, que seguramente contribuyeron a este reconocimiento.


Recuperar la historia de esta compañía significa reivindicar el valor de la danza tradicional folklórica dentro de la identidad cultural española, así como también reconocer el esfuerzo de quienes, desde la creación artística de la entidad, contribuyeron a pre-servar y difundir la riqueza de nuestras tradiciones danzadas.

Con este trabajo hemos pretendido dar un primer paso en la investigación sobre esta institución, y crear una base a partir de la cual puedan desarrollar-se futuras investigaciones más amplias y exhaustivas que cubran los vacíos que nos han quedado por encontrar. En este sentido, resulta imprescindible continuar e incrementar la investigación archivística y de hemeroteca, orien-tando los esfuerzos a vincular todos aquellos hechos que hasta ahora no han sido relacionados, con el propósito de alcanzar conclusiones más precisas y fundamentadas. A su vez, sirvan estas líneas para reivindicar un mayor com-promiso por parte de la prensa y resto de medios de comunicación con la difu-sión de la danza, sobre todo si se trata de la danza española, que es símbolo identitario de nuestra cultura.


Referencias bibliográficas

Adame, S. (15 de abril de 1975). Un gran proyecto, en marcha el Ballet Folklórico Nacional. Llamamiento a todas las grandes figuras del baile espa-ñol. Pueblo, pág. 30.


BOE, B. O. (18 de noviembre de 2018). Resolución del 13 de noviembre de 2018, de la Dirección General de Bellas Artes, por la que se incoa expediente de declaración de la Danza Española como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Obtenido de https://www.boe.es/boe/dias/2018/12/12/pdfs/BOE-A-2018-16999.pdf


Buzón Ruiz, J. M. (2024). Antecedentes del Ballet Nacional de España. HID-DEN Arts, 6, 20-23. Obtenido de https://burjcdigital.urjc.es/items/479e76b4-54e6-47a9-8e49-3be733ec2a28


Concurso para provisión. (1 de febrero de 1975). Concurso para provisión de plazas para el Ballet Folklórico Nacional. Mediterraneo, pág. 11.


Convocatoria, B. F. (31 de enero de 1975). Ballet Folklorico Nacional, Convocatoria. Diario Pueblo, pág. 23.


Elvira Esteban, A. I. (2015). Las revistas especializadas: Un fondo documen-tal para el estudio de la danza en España. Ausart Journal for Research in Art(3), 244-256. Obtenido de file:///C:/Users/garci/Downloads/Las_revistas_especializadas_Un_fondo_doc. pdf


Fernández Serrano, G. (2017). La relevancia de la danza en los medios de comunicación: Influencia y reconomiciento social. Elche. Obtenido de https://dspace.umh.es/bitstream/11000/3642/1/Ferr%C3%A1ndez%20Serran o%2C%20Gema.pdf


Laborda, Á. (9 de agosto de 1975a). El Ballet Folklórico Nacional Cominenza su Vida Escénica. ABC, pág. 33

.

Laborda, Á. (17 de julio de 1975b). María Rosa inicia su gira con el Ballet Folklórico Nacional. ABC, págs. 45-46.


Laborda, Á. (26 de junio de 1976a). María Rosa, dos meses en la U.R.S.S y tres en hispanoamerica. ABC, pág. 66.


Laborda, Á. (12 de abril de 1976b). Se disolvió el Ballet Folklórico Nacional. ABC, pág. 59.


Menendez Seoane, S. (2007). Estudio y planificación de las bibliotecas públi-cas de la ciuadad de A Coruña (Tesis Doctoral). Obtenido de http://hdl.han-dle.net/2183/1049


Reseña ABC. (26 de marzo de 1975a). Creación del Ballet Folklórico Nacional. ABC, pág. 55.


Reseña ABC. (10 de septiembre de 1975b). El Ballet Folklórico Nacional. ABC, pág. 45.


Reseña Diario de Burgos. (26 de marzo de 1975). Creación del Ballet folkló-rico Nacional. Lo dirigirá María Rosa. Diario de Burgos, pág. 11.


>30<

NOTAS


Nota 1.

María Rosa Orad Aragón: 1937. Conocida artísticamente como María Rosa, bailarina y directora de su propia compañía de danza. Reconocida con entre otros galardones con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes (1997) o la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2011).


Nota 2.

Delegación Nacional de Cultura y Formación: Creada el 12 de julio de 1966 y posteriormente en 1970 denominada Delegación Nacional de Cultura. Sus atribuciones eran con fines estrictamente culturales dentro del régimen jurídico del movimiento.


Nota 3.

Pilar López Júlvez: 1912-2008. Hermana de Encarnación López (La Argentinita). Bailarina y coreógrafa, directora de su propia com-pañía el Ballet Español de Pilar López. Condecorada con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 1989.


Nota 4.

Pedro Azorín: 1935-2001. Bailarín, maestro y coreógrafo, reconocido por la prensa como “Jotero mayor del reino”. Participo como Actor en varias películas como “Alma Aragonesa” o “Nobleza Baturra”.


Nota 5

Juan José Linares Martiañez: 1933-2009. Bailarín, maestro, coreógrafo y folklorista destacado. Condecorado con la Medalla de Bronce de Galicia.


Nota 6.

Juan Jiménez Castañeda: 1931. Conocido con el nombre artístico de Juan Quintero, bailaor y coreógrafo reconocido.


Nota 7.

Benita Jabato Muñoz: 1933-2024. Conocida artísticamente como Victoria Eugenia “Bety”. Bailarina, maestra y coreógrafa. Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 2014.


Nota 8.

Gabriel Salvador Ruiz de Luna Arroyo: 1908-1978. Compositor, realizo bandas sonoras de películas y ballets para importantes bai-larines/bailaores como por ejemplo “El Embrujo” para Carmen Amaya.


Nota 9.

Sección femenina: Fue la rama femenina del partido político Falange de los Jons, dirigida por Pilar Primo de Rivera.


Nota 10.

Coros y Danzas: Fundado en 1939 con el objetivo de recoger y conservar el folklore español.


Nota 11.

Guillermina Teodosia Martínez Cabrejas: 1917-2008, Conocida artísticamente como Mariemma. Bailarina, maestra y coreógrafa, galardonada con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 1981


Nota 12.

Matilde Corrales González: 1935. Conocida artísticamente como Matilde Coral. Bailaora y maestra. Autora del tratado sobre la bata de cola, Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 2006 y Medalla de Andalucía 2001.


Nota 13.

Antonio Ruiz Soler: 1921-1996. Conocido artísticamente como Antonio el Bailarín. Bailarín, maestro y coreógrafo. Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 1991.


Nota 14.

Antonio González Ródenas: 1936-2004. Conocido artísticamente como Antonio Gades. Bailarín y coreógrafo. Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 1983, Premio Nacional de Danza 1988.


Nota 15

Luis Pérez Dávila: 1928-2007. Conocido artísticamente como Luisillo. Bailarín y coreógrafo. Condecorado con la Cruz Oficial de la Orden de Isabel la Católica 1996.


Nota 16

Juana Taff: Importante maestra de Ballet Clásico que además de impartir clases en el BFN también lo hizo en otras compañías de renombre como el Ballet Nacional Español, germen del actual Ballet Nacional de España, donde fue maestra de grandes figuras de la danza como por ejemplo Maribel Gallardo.


Nota 17.

Carmen Llorca: 1921-1998. Escritora, historiadora y política, fue la primera mujer en presidir el Ateneo de Madrid.


>31<